What is the vision of the United Nations Secretary-General for the present and future of the right to education?

On the 22nd of September, during the United Nations Conference for the Transformation of Education, UN Secretary-General António Guterres shared his vision of the right to education. The UN’s most senior official began by stressing that education is a fundamental human right, the realisation of which has been a source of dignity and personal empowerment throughout history. He emphasised, in the same way, the importance of this right as a driving force for the advancement of social, economic, political, and cultural development.  

At the same time, we live in a critical moment in time for education due to pressing inequalities and fast and radical changes, as Guterres observed. The dissatisfaction of all stakeholders in education testifies to this challenge. Young people are not equipped with the knowledge, experience, skills, or values needed to thrive in a changing world. Teachers are poorly trained, undervalued, underpaid, and held back by certain methods and tools. Parents and families complain about the low return on their investment in their children’s education. Employers suffer from the skills mismatch when looking for employees, while many adults complain about the lack of access to affordable training and re-skilling opportunities.

In addition to the crises specific to education, other structural crises impact the future of this right also: climate change, poverty, growing inequality, cultural and political polarisation, lack of trust, and conflicts.  

Looking to the future, the Secretary-General underlined the relevance of the Sustainable Development Goals in order to transform the world towards 2030. In this regard, he mentioned the Future Summit in 2024 and encouraged the international community to contribute and collaborate for its success.

Referring to the pillars for rebuilding education to meet the challenges of the future, the Secretary-General suggested the report of the UNESCO International Commission on the Future of Education as a starting point. According to this report, a truly transformative education must be conceived as a common good: it must be built hand in hand with communities, families, parents, and children, respond to local, national, and global needs, cultures, and capacities, and promote the holistic lifelong development of all learners.

Guterres called to mind the four pillars of the Delors Report: learn to learn, learn to live together, learn to do and, consequently, learn to be. He pointed out that «learn to be» is the deepest purpose of education: to instil in learners the values and capacities to lead a meaningful life, to enjoy that life, and to live it fully and well.

The holistic consideration of “learn to be”, together with the conception of education as a common good, entails rethinking educational policies so that identity development for individual and community becomes an integral component of education in the 21st century.

The Secretary-General gave indications to the different actors of the international community on the Transformation of Education: ensure a learning environment that supports the development of all learners; enable teachers to become agents of change; harness the digital revolution for the benefit of education; and invest more, more equitably and more efficiently in education.   At the end of his presentation, recalled once more the relevance of all actors, including explicit parents and civil society.

Mayca San Andrés


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¿Cuál es la visión del presente y futuro de la educación del Secretario General de Naciones Unidas?

El pasado 22 de septiembre, durante la Conferencia para la transformación de la Educación de Naciones Unidas, el Secretario General de la ONU, António Guterres, presentó su visión sobre este derecho. El funcionario de más rango de Naciones Unidas empezó subrayando que la educación es un derecho humano fundamental, cuya realización ha sido fuente de dignidad y empoderamiento personal a lo largo de la historia. Enfatizó, en la misma línea, la importancia de este derecho como fuerza motriz para el avance del desarrollo social, económico, político y cultural.

No obstante, Guterres señaló el momento crítico de la educación debido a las desigualdades y al altamente cambiante mundo en el que vivimos. Muestra de ello es el descontento de todos sus actores: de los jóvenes, al no verse dotados de conocimientos, experiencia, habilidades o valores necesarios para prosperar en un mundo cambiante; de los profesores, al verse mal formados, infravalorados, mal pagados y frenados por ciertos métodos y herramientas; de los padres y familias, por la falta de rendimiento de las inversiones que hacen en la educación de los hijos; de los empresarios, por el desajuste de competencias; y de muchos adultos ante la falta de acceso a oportunidades de formación y recualificación asequibles.

Asimismo, junto las crisis propias de la educación, el Secretario General señaló las otras crisis estructurales que impactan el devenir de este derecho: cambio climático, la pobreza, la creciente desigualdad, la polarización cultural y política, la falta de confianza y los conflictos.

Mirando al futuro, el Secretario General subrayó la vigencia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para poder transformar este mundo de cara al 2030. En este sentido, señaló la celebración en 2024 de la Cumbre del Futuro y animó a la comunidad internacional a contribuir y colaborar para su éxito.

En cuanto a los pilares sobre los que reconstruir la educación para hacer frente a los desafíos del futuro, el Secretario General señaló como punto de partida el informe de la Comisión Internacional de la UNESCO sobre el Futuro de la Educación. Según este informe una educación verdaderamente transformadora, debe concebirse como bien común: debe construirse de la mano de las comunidades, las familias, los padres y los niños, responder a las necesidades, culturas y capacidades locales, nacionales y mundiales, y promover un desarrollo holístico de todos los alumnos a lo largo de su vida.

Guterres se refirió a los cuatro pilares del Informe Delors: aprender a aprender, aprender a convivir, aprender a hacer y, en consecuencia, aprender a ser. Señaló que “aprender a ser” es el propósito más profundo de la educación: inculcar a los alumnos los valores y las capacidades para llevar una vida con sentido, disfrutar de esa vida y vivirla plenamente y bien.

La consideración holística del aprender a ser, junto con la concepción de la educación como un bien común, implican repensar las políticas educativas, de modo que la construcción de la capacidad de desarrollar nuestras identidades individuales y sociales sea un componente integral de la educación del siglo XXI.

El Secretario General dio pistas a los distintos actores de la comunidad internacional de la transformación de la educación señalando cuatro áreas: garantizar un entorno de aprendizaje que permita un pleno desarrollo de todos los alumnos; permitir que los profesores se conviertan en agentes de cambio; aprovechar la revolución digital en beneficio de la educación e invertir más, de manera más equitativa y eficiente en educación.

Asimismo, recordó de nuevo la relevancia de todos los actores, incluyendo explícitamente los padres y la sociedad civil, pidiendo una actitud abierta al cambio y a la colaboración.

Mayca San Andrés


“CONVERSACIONES CON MI MAESTRA. Dudas y certezas sobre la educación” Catherine L’Ecuyer

In her recently published new book, “Conversaciones con mi maestra. Dudas y certezas sobre la educación” (“Conversations with my teacher. Doubts and certainties about education”), Catherine L’Ecuyer, a Canadian researcher based in Barcelona, dismantles current clichés about school and education.

As an expert on childhood and on the use of new technologies among children, the author warns of the trend that she calls «educational homeopathy», which are «ideas without scientific evidence» that seduce some teachers.

BACK COVER TEXT (own translation)

At a time of discontentedness with «traditional» education, and in the face of an increasingly wide range of innovative offers, too often, both parents and educators, feel lost. Classrooms have always been the battleground of political powers, and, for the last few decades, also of some economic powers, that use this space for the service of their changing interests. The absence of reflection on the aims of education has given free rein to the witticisms of educational gurus who have been allowed to play with schools.

WHAT IS HAPPENING IN TODAY’S CLASSROOMS? WHAT IS BEHIND CURRENT EDUCATIONAL PROPOSALS? “Conversations with my teacher “explains the main educational trends in today’s schools. Through a Socratic dialogue between a restless student teacher and a wise retired teacher, Catherine L’Ecuyer clarifies what the widespread methods are and where they come from: emotional education, neuroscience-based education, multiple intelligences, early stimulation, project work, cooperative learning, and others.

A work that breaks with the false dilemma between «new» or «traditional» education, and that provides clarity and tools for parents and educators to understand what is happening in schools today. A calm reading that deals with the importance of attention, and the role of imagination, and opens the horizon to culture, beauty, the pleasure of learning, and the desire to know.

Mayca San Andrés

“CONVERSACIONES CON MI MAESTRA. Dudas y certezas sobre la educación” Catherine L’Ecuyer

En su nuevo libro recientemente publicado, “Conversaciones con mi maestra. Dudas y certezas sobre la educación” (Espasa), Catherine L’Ecuyer, investigadora canadiense afincada en Barcelona, desmonta muchos tópicos actuales sobre la escuela y la educación.

Experta en infancia y en el uso de las nuevas tecnologías entre menores, la autora alerta contra la moda de lo que ella llama «homeopatía educativa», que vienen a ser «ocurrencias sin evidencia científica» que seducen a una parte de los maestros.


En un momento de desencanto respecto a la educación «tradicional», y ante el cada vez más amplio abanico de ofertas innovadoras, demasiadas veces condicionadas por el marketing o las modas, tanto padres como educadores tienen suficientes motivos para sentirse perdidos. Desde siempre las aulas han sido el campo de batalla de los poderes políticos, y desde hace unas décadas también de algunos poderes económicos, como una herramienta de control al servicio de sus cambiantes intereses. La ausencia de reflexión acerca de los fines de la educación ha dado vía libre a las ocurrencias de gurús educativos a los que se les permite jugar con una realidad tan trascendente como es la escuela.


Conversaciones con mi maestra te explica las principales corrientes educativas que encontramos actualmente en los colegios. A través del diálogo socrático entre un inquieto alumno de magisterio y una sabia maestra jubilada, Catherine L’Ecuyer esclarece en qué consisten y de dónde vienen los métodos más difundidos en nuestras escuelas: la educación emocional, la basada en la neurociencia, las inteligencias múltiples, la estimulación temprana, el trabajo por proyectos o el aprendizaje cooperativo, entre otros.

Una obra que rompe con el falso dilema entre educación «nueva» o «tradicional», y aporta claridad y herramientas para padres y educadores con el propósito de entender lo que está sucediendo hoy en los colegios. Una lectura sosegada que trata de la importancia de la atención, del rol de la imaginación, y que abre el horizonte a la cultura, a la belleza, al placer de aprender y al deseo de conocer.

Mayca San Andrés

Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York – How should the state regulate private and religious schooling?

In 2020, Jason Bedrick, Jay Greene and Matt Lee coedited a book entitled Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York, published by Rowman & Littlefield. The editors are three esteemed experts in the field of education policy: Jason Bedrick was, at the time, director of policy for EdChoice and an adjunct scholar with the Cato Institute, Jay Greene is Distinguished Professor and Chair of the Department of Education Reform at the University of Arkansas, and Matt Lee is Distinguished Doctoral Fellow and Senior Research Assistant in the Department of Education Reform, also at the University of Arkansas.

The book looks at public policy on education in America and explores the crucial regulatory role of the state in supervising religious education. In particular, it provides a close examination of the Yeshiva controversy, instance where the state arguably exceeded the boundaries of its regulatory role, to the detriment of parents’ right to choose a school according to their beliefs. The term “Yeshiva” designates Orthodox Jewish private schools, run by Hasidic Jewish sects.

Yeshivas were subject to criticism from a group of activists called Young Advocates for Fair Education (YAFFED). YAFFED accused these schools of not providing an adequate secular education. Subsequently to these allegations, the New York State Education Department enforced stricter requirements that private schools must satisfy to comply with New York’s education law. The implementation of the new guidelines, which are much more difficult to meet in practice, generated a public outcry because this may effectively hinder religious liberty and education.

The Yeshiva controversy reveals the inherent tensions that underpin the relationship between religion and education. Furthermore, it stresses the importance of striking a balance between on the one hand, upholding the right of the parents to choose an education for their children in line with their religious belief and, on the other hand, preserving the right of children to receive an adequate education guaranteed by the state.

The purpose of Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York is rightly to find an intersection between right to education and religious free exercise. To that end, the book takes into consideration diverse religious perspectives and expert analysis from a broad range of professional backgrounds. In an editorial review, Yuval Levin (editor of National Affairs) insisted that finding such intersection is determinant for the future of our free societies. Hence, Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York addresses a key societal issue and may be worth the read.

Chloé Vermenouze

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Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York – le rôle de l’état dans la régulation des écoles privées religieuses

Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York est un ouvrage publié en 2020 par Rowman & Littlefield Publishers et co-édité par Jason Bedrick, Jay Greene et Matt Lee. Les éditeurs sont tous les trois experts dans le domaine de la politique éducative. En effet, Jason Bedrick, était au moment de la parution du livre, directeur stratégique de EdChoice et chercheur adjoint au Cato Institute. Jay Greene, quant à lui, est professeur émérite et président du département de la réforme éducative à l’Université d’Arkansas. Matt Lee est impliqué dans ce même département, en sa qualité de docteur émérite et adjoint principal à la recherche.

L’ouvrage examine les politiques éducatives américaines et s’intéresse au rôle déterminant joué par l’État dans la réglementation des écoles privées religieuses. En particulier, il traite de la polémique de Yeshiva (en anglais, « Yeshiva controversy »), instance où l’État de New York s’est vu reprocher d’avoir outrepassé les limites de son rôle de réglementation, au détriment du droit des parents de choisir une école conforme à leurs croyances.

Le terme « Yeshiva » désigne les écoles privées orthodoxes juives, gérées par des juifs hassidiques. Ces écoles ont fait l’objet de critiques émanant d’un groupe d’activistes appelés les Jeunes Défenseurs pour une Éducation Juste ou « Young Advocates for Fair Education (YAFFED) ». YAFFED reproche aux écoles privées orthodoxes juives de ne pas offrir une éducation laïque adaptée. Suite à ces allégations, le département de l’éducation de l’État de New York a imposé des critères plus stricts que les écoles privées sont tenues de satisfaire pour se conformer à la loi sur l’éducation de l’État de New York. La mise en place de ces nouvelles directives, beaucoup plus difficiles à suivre en pratique, pourrait entraver la liberté religieuse. De fait, cela a généré une indignation générale.

La « polémique de Yeshiva » met en lumière les tensions inhérentes à la relation entre religion et éducation. De plus, cette polémique révèle l’importance de trouver un équilibre entre d’une part, maintenir le droit des parents de choisir une école pour leurs enfants conformément à leurs croyances religieuses et, d’autre part, préserver le droit de chaque enfant de recevoir une éducation suffisante garantie par l’état.

L’objectif de Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York est justement de trouver un point de rencontre entre le droit à l’éducation et la liberté religieuse. Dans cette perspective, l’ouvrage prend en compte diverses perspectives religieuses et des analyses d’experts issus de différents secteurs professionnels. Dans une revue, Yuval Levin (éditeur de National Affairs) a insisté sur le fait que trouver ce point de rencontre est capital pour le futur de nos sociétés libres. Ainsi, Religious Liberty and Education: A Case Study of Yeshivas vs. New York répond à un problème de société déterminant et mérite d’être lu.

Chloé Vermenouze

Le livre peut être acheté via le lien suivant :

Farida Shaheed nombrada Relatora Especial sobre el derecho a la educación de la ONU

Al término de su 50ª sesión, el pasado viernes 8 de julio de 2022, el Consejo de Derechos Humanos nombró una nueva Relatora Especial sobre el derecho a la educación, la Sra. Farida Shaheed, sucediendo así a la Sra. Koumbou Boly Barry, en el cargo desde 2016. Como nueva titular del mandato (por una duración máxima de 6 años), Farida Shaheed deberá formular recomendaciones a los gobiernos y otras partes interesadas, con el objetivo de ayudar a una plena realización del derecho de todas las personas, sin discriminación, a acceder a una educación de calidad.

A modo de recordatorio: los relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos no son empleados de las Naciones Unidas ni están, por tanto, remunerados.

Fue nombrada tras un proceso de selección que incluye varios pasos. En primer lugar, presentó una solicitud por escrito, examinada por un Grupo Consultivo de 5 representantes de alto nivel, nombrados por cada uno de los 5 grupos regionales, que actúan también a título personal. Este Grupo Consultivo la recomendó al Presidente del Consejo de Derechos
Humanos (actualmente, Federico Villegas) como posible candidata al mandato. Posteriormente, el Presidente del Consejo de Derechos Humanos la ratificó como candidata idónea y, finalmente, el Consejo de Derechos Humanos aprobó su nombramiento.

Nacida en 1953 en Pakistán, Farida Shaheed es licenciada y tiene un máster en sociología por las Universidades de Ginebra (1974) y de Leeds (1975) respectivamente. Desde 1985 trabaja como Directora Ejecutiva del Centro de Recursos para la Mujer Shirkat Gah, una de las organizaciones de derechos de la mujer más destacadas de Pakistán.

Altamente comprometida con la consecución de la igualdad de género, piensa seguir haciendo de ello una prioridad como nueva Relatora Especial sobre el derecho a la educación.

No es esta la primera participación de Farida Shaheed en el sistema de derechos humanos de la ONU. De hecho, ya fue nombrada Relatora Especial en el ámbito de los derechos culturales en 2009, permaneciendo en el cargo hasta 2015. Durante su mandato publicó un informe sobre la escritura y la enseñanza de la historia (2013), demostrando un especial interés y nivel de experiencia en el derecho de los niños a la educación.

Posteriormente participó en la publicación de Freedom Security Privacy – The Future of Childhood on the Digital World (2020), mostrando una relevante preocupación por cómo el
mundo digital está afectando a la vida de los niños. Está decidida a promover los derechos de los grupos marginados, como las minorías religiosas y étnicas, en relación con la educación, para lograr sociedades más democráticas e inclusivas.

OIDEL está deseando participar en su trabajo como nueva Relatora Especial sobre el derecho a la educación.

Farida Shaheed nommée Rapporteuse spéciale sur le droit à l’éducation auprès du Conseil des Droits de l’Homme

À l’issue de sa 50ème session ce vendredi 8 juillet 2022, le Conseil des droits de l’Homme a nommé une nouvelle Rapporteuse spéciale sur le droit à l’éducation : Madame Farida Shaheed. Elle succède à Madame Koumbou Boly Barry, en fonction depuis 2016. Madame Farida Shaheed est chargée d’émettre des recommandations aux gouvernements et autres parties prenantes, afin de garantir l’accès à une éducation de qualité pour tous sans discrimination.

Pour rappel, les Rapporteurs spéciaux auprès du Conseil des droits de l’Homme ne sont pas employés par les Nations Unies et sont de fait non-rémunérés. Madame Farida Shaheed travaillera donc en tant qu’experte indépendante bénévole. Elle a été nommée à l’issue d’un processus de sélection impliquant plusieurs étapes. Elle a d’abord soumis un formulaire en ligne, examiné par un groupe consultatif composé de 5 représentants des 5 groupes régionaux.  Le groupe consultatif l’a ensuite recommandée comme candidate potentielle pour le mandat auprès du Président du Conseil des droits de l’Homme Monsieur Federico Villegas. Enfin, Monsieur Federico Villegas a convenu que Madame Farida Shaheed était à même d’assurer ce mandat et le Conseil des droits de l’Homme a finalement approuvé sa désignation.

Née en 1953 à Karachi (Pakistan), Madame Farida Shaheed est titulaire d’un Master en sociologie de l’Université de Leeds. Depuis 1985, elle est directrice exécutive du Centre de ressources pour femmes Shirkat Gah, la plus importante organisation pakistanaise œuvrant pour les droits des femmes. Ainsi, elle est engagée depuis de nombreuses années en faveur de la réalisation de l’égalité hommes/femmes et elle entend poursuivre cet objectif dans le contexte éducatif, en sa qualité de Rapporteuse spéciale sur le droit à l’éducation.

Madame Farida Shaheed a déjà été impliquée dans le système des droits de l’Homme des Nations Unies. En effet, le Conseil des droits de l’Homme l’a mandatée Rapporteuse spéciale dans le domaine des droits culturels en 2009, et elle est restée en fonction jusqu’à 2015. Au cours de cette période, elle a publié un rapport sur l’écriture et l’enseignement de l’histoire (2013), démontrant un intérêt particulier ainsi qu’un certain niveau d’expertise dans le droit à l’éducation des enfants.

Plus tard, Mademe Farida Shaheed a participé à la publication de l’ouvrage “Freedom Security Privacy – The Future of Childhool on the Digital World” (2020), se préoccupant spécialement de l’impact du monde digital sur la vie des enfants. D’autre part, elle est déterminée à promouvoir les droits des groupes marginalisés tels que les minorités ethniques et religieuses en relation avec l’éducation pour contribuer à des sociétés démocratiques plus inclusives. L’OIDEL se réjouit de collaborer avec la nouvelle Rapporteuse spéciale sur le droit à l’éducation.

Chloé Vermenouze

Farida Shaheed: New Special Rapporteur on the right to education appointed

Upon closing its 50th session this Friday (July 8th, 2022), the Human Rights Council appointed a new Special Rapporteur on the right to education: Farida Shaheed. She will be replacing Koumbou Boly Barry, former Special Rapporteur on the right to education, who had been in office since 2016. As the new mandate holder (for a maximum duration of 6 years), Farida Shaheed will have to provide recommendations to governments and other stakeholders, with the aim of guaranteeing the right of all persons to access quality education without discrimination.

As a reminder, Special Rapporteurs to the Human Rights Council are not United Nations staff members and do not receive a salary. Hence, Farida Shaheed will be serving in her personal capacity only. She was appointed through a selection process involving multiple stages. First, she submitted an online written application which was considered by a Consultative Group (composed of 5 high-level representatives serving also in their personal capacity and nominated by each of the 5 regional groups). This Consultative Group then recommended her as a potential candidate for this mandate to the President of the Human Rights Council (currently, Federico Villegas). Ultimately, the President of the Human Rights Council identified Farida Shaheed as a suitable candidate, and the Human Rights Council subsequently approved this appointment.

Farida Shaheed is a Pakistani sociologist born in 1953. She has a bachelor’s degree as well as a master’s degree in sociology, respectively from the University of Geneva (1974) and Leeds University (1975). She has been working since 1985 as Executive Director of Shirkat Gah Women’s Resource Centre, one of Pakistan’s most prominent women’s rights organizations. Therefore, she has long been engaged in achieving gender equality and plans on continuing to make that a priority, as the New Special Rapporteur on the right to education.

This is not Farida Shaheed’s first involvement with the UN human rights system. In fact, she was already appointed Special Rapporteur in the field of cultural rights in 2009, remaining in office until 2015. During that time, she published a report on history writing and teaching (2013), thus demonstrating a particular interest and level of expertise in children’s right to education.

Farida Shaheed later participated in the publication of Freedom Security Privacy – The Future of Childhood on the Digital World (2020), showing relevant concern with how the digital world is impacting children’s lives. Finally, she is determined to promote the rights of marginalized groups such as religious and ethnic minorities in relation to education to achieve more democratic inclusive societies. OIDEL is looking forward to engaging with her work as the new Special Rapporteur on the right to education.

Chloé Vermenouze

La Corte Suprema de EEUU publica sentencia histórica sobre la libertad de enseñanza en el caso Carson contra Makin

El 21 de junio de 2022, el Tribunal Supremo de EE.UU. dio un paso más hacia el reconocimiento pleno la libertad de enseñanza. El juez Robert C. J., que redactó la sentencia, se basó en dos decisiones anteriores de la Corte Supremo de EE.UU. a favor de la elección educativa: Trinity Lutheran Church of Columbia, Inc. vs Comer y Espinoza vs el Departamento de Hacienda de Montana.

El caso se planteó en el estado de Maine, donde se llevó a cabo un programa destinado a ayudar a los padres que no podían pagar la matrícula de sus hijos. En 1981, el Estado de Maine añadió un nuevo requisito para que las escuelas formaran parte de este programa, excluyendo de facto a las escuelas confesionales. En la práctica, esto significó que las familias que querían enviar a sus hijos a dichas escuelas, no tenían acceso a la financiación pública de las matrículas, lo que mermó considerablemente la posibilidad de estos padres de elegir una escuela acorde con sus valores y creencias.

Posteriormente, familias interpusieron una demanda contra el Comisionado del Departamento Principal de Educación del Estado de Maine, alegando que el requisito de “no confesionalidad” violaba la Constitución de los Estados Unidos. Tanto el Tribunal de Distrito como el Tribunal de Apelación fallaron a favor del Comisario, haciendo especial hincapié en la separación de la Iglesia y el Estado. Pero el Tribunal Supremo revocó las sentencias de los tribunales inferiores e invalidó el requisito de “no confesionalidad”, declarando que violaba la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense relativa a la libertad religiosa. Se entendió que dicha cláusula podía poner trabajar al libre ejercicio de la libertad religiosa al ponerse impedimentos a ciertas familias al momento de escoger una escuela privada confesional.

En efecto, la sentencia de Carson facilita a todos los padres, independientemente de sus ingresos, elegir la educación de sus hijos. Con esta sentencia esta libertad en Estados Unidos es menos dependiente de las rentas de las familias. El programa de ayuda a la matrícula está ahora a disposición de los padres con bajos ingresos que deseen enviar a sus hijos a escuelas religiosas privadas.

Leslie Hiner, Vicepresidenta de Asuntos Jurídicos de EdChoice (organización nacional sin ánimo de lucro que promueve la libertad de enseñanza), destacó la importancia de Carson al afirmar que esta sentencia «acabará por fin con una larga y torturada historia de acciones antiinmigrantes y antirreligiosas que han impedido a los padres elegir una escuela para sus hijos».

Dado la repercusión de la Corte Suprema de EE.UU., esta decisión tiene un impacto, al menos cultural, más allá de las fronteras estadounidenses, por lo que a nivel global el eco de esta sentencia nos acerca hacia un reconocimiento pleno del pluralismo educativo a nivel mundial.  

Chloé Vermenouze