Debate in the Human Rights Council on privatization and the role of non-governamental schools

The Interactive Dialogue with the Special Rapporteur on the Right to Education took place on July 26th and 27th during the 41th session of Human Rights Council in Geneva.

In this session, the Special Rapporteur’s report on the right to education and in particular on the increase of private actors’ s participation on the field of education had been discussed.

In this regard, we at OIDEL were concerned about the possible interpretation that states could face significant limitations in their relationship with schools in the private sector, in particular about the ways of funding non-governmental schools. These doubts were first communicated to the Special Rapporteur in private in order for the latter to clarify some points that could be problematic from a Human Rights perspective.

During the debate, the Special Rapporteur made a brief introduction remembering the state’s obligation to guarantee access to public, free and quality education for everyone. This aim is stated in goal number 4 of the 2030 Agenda.

Furthermore, Ms. Bally Barry showed her concerns about the increase of private actors in the field of education. In this sense, she insisted on the fact that states have to establish a framework to regulate the participation of these private actors. She also highlighted that her recommendations are inspired by the Abidjan Principles.

Even if states have to give priority to funding public education, the Special Rapporteur recalled that this obligation cannot imply the violation of the parent’s right to choose for their children other different schools from the ones offered by the state. The state has to respect this freedom and has to guarantee the right to create new non-governmental schools by civil society. The Special Rapporteur stressed the importance of this freedom in order to ensure protection of religious, philosophical and pedagogical beliefs of parents. 

After the introduction, delegations of different states intervened. Many of them thanked the Special Rapporteur for her work and they informed about the current situation of the right to education in their own countries. Also, many of them emphasized the use of public-private partnerships as a way of supporting education of children by the non-governmental institutions, in order to offer a better educational system overall.

Moreover, many delegations asked for examples of best practices on how states can form the most effective public-private partnerships while adhering to human rights principles.

After these interventions, NGO’s and members of the civil society had been given the floor. Director Ignasi Grau spoke for OIDEL and also on behalf of several other NGO’s.

In the oral statement, after thanking the Special Rapporteur for her work, OIDEL reclaimed some clarifications. In particular, OIDEL insisted on the importance of the role of non-governmental schools in order to achieve a pluralistic educational system and in order to protect the rights of minorities. Some elements of the report have to be clarified so they will not be misinterpreted as limiting the right to education and the freedom to choose. You can read the oral statement of OIDEL in this link.

The debate concluded with a summary statement of the special rapporteur. She acknowledged the important role of non-governmental and non-profit schools, especially in those places where the states do not have the resources to fulfil their obligations. In particular, Ms. Bolly Barry praised the strategies developed by countries such as France  (with institutions as “l’école sous contrat”) or Tunisia where public-private partnerships have been launched, contributing to offer higher quality education. 

It’s vitally important to underline the distinction made by the special rapporteur to close the debate. Ms. Bolly Barry clarified that, when she mentions private actors whose practices imply a threat to right to education, she exclusively refers to private mercantilists and the for-profit sector – not civil society’s schools, including religious schools. This way, the special rapporteur affirmed the importance of state support for civil society in the field of education in order to achieve the best posible realization of the right to education. 

 

Amelia Suárez Picazo

 

 

 

 

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Debate sobre la privatización y el rol de las escuelas no-gubernamentales en el Consejo de Derechos Humanos

Los días 26 y 27 de junio ha tenido lugar el diálogo interactivo con la relatora especial sobre el derecho a la educación en el marco de la 41a sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.

En dicha sesión, se ha debatido y comentado el informe escrito por la Relatora Especial sobre el derecho a la educación Ms. Bolly Barry en relación al incremento de la participación de actores privados.

En relación con el informe, en OIDEL surgieron ciertas preocupaciones sobre la posible interpretación que podría hacerse por parte de los estados, en concreto en lo relativo a las formas de financiación de las escuelas no gubernamentales. Estas dudas se manifestaron primero en privado a la Relatora Especial, con el objetivo de que ésta última aclarase durante el diálogo ciertos puntos que podrían resultar problemáticos desde una perspectiva de derechos humanos.

Durante el desarrollo de la sesión, la relatora especial ha realizado una breve introducción recordando la obligación de los estados de garantizar el acceso de todos a una educación pública, gratuita y de calidad. Dicho deber se recoge en el objetivo 4 de la Agenda 2030.

Además, Ms. Bally Borry ha mostrado su preocupación por el fuerte incremento de los actores privados en el sector educativo. En este sentido, ha insistido en la necesidad de que los estados establezcan un marco regulatorio para la actividad de los actores privados en el ámbito educativo y ha recalcado que las recomendaciones de su escrito se inspiran en los Principios de Abidján.

A pesar de insistir en que los estados deben priorizar la financiación de la educación pública, la relatora especial ha recordado que esta obligación no puede obviar el derecho de los padres a elegir centros escolares no gubernamentales para sus hijos. El estado debe respetar dicha libertad de elección, así como garantizar el derecho a crear nuevos colegios no gubernamentales por parte de la sociedad civil. La relatora ha hecho hincapié en la importancia de esta libertad sobre todo para garantizar la protección de las convicciones religiosas, pedagógicas y filosóficas de los padres. Según la relatora, existen actores privados que pueden ofrecer otras vías de educación, pero deben ser regulados por los estados para que esto no acentúe las desigualdades.

Tras su introducción, han intervenido las delegaciones de los distintos estados. Numerosos países han agradecido el trabajo realizado por la relatora y han informado sobre la actual situación del derecho a la educación en sus respectivos estados. Muchos de ellos han recalcado el uso de alianzas público-privadas en sus territorios como forma de apoyo al estado por parte del sector no-gubernamental, con el fin de ofrecer un mejor sistema educativo.

Además, son muchas las delegaciones que han solicitado a la relatora especial que exponga ejemplos de buenas prácticas de colaboración entre el estado y el sector privado.

Tras estas intervenciones, se ha dado la palabra a las ONG’s y miembros de la sociedad civil. OIDEL ha sido la primera ONG en intervenir, en nombre propio y en el de otras ONG.

En su declaración, después de agradecer a la relatora especial su trabajo, OIDEL ha solicitado que clarifique los puntos más controvertidos. En particular, OIDEL ha insistido sobre la importancia del papel de las escuelas no gubernamentales a la hora de garantizar un sistema educativo plural que refleje la diversidad cultural y proteja los derechos de las minorías. Varios elementos del informe deben esclarecerse para evitar que se interpreten erróneamente y contribuyan paradójicamente a limitar el derecho y libertad de educación. Adjuntamos la declaración oral completa de nuestro director Ignasi Grau.

La sesión ha concluido con una última intervención de la relatora especial. Ésta ha reconocido en su conclusión el importante papel que juegan las escuelas no-gubernamentales y no lucrativas, sobre todo en aquellos lugares en los que el estado no dispone de medios para cumplir con su obligación de garantizar el acceso de todos a la educación. En concreto, Ms. Bolly Barry ha alabado las estrategias desarrolladas por países como Francia (con instituciones como l’école sous contrat) o Túnez donde se han puesto en marcha alianzas público-privadas que han contribuido a ofrecer una educación de mayor calidad.

Es de vital importancia recalcar la clara distinción hecha por la relatora para cerrar el debate. Ms. Bolly Barry ha aclarado que, cuando menciona a los actores privados cuyas prácticas pueden implicar un riesgo para el derecho a la educación, se refiere exclusivamente al sector privado mercantilista con fin lucrativo y no a los colegios privados de la sociedad civil como los colegios religiosos. De esta forma, la relatora especial ha recordado la importancia de que el estado apoye a la sociedad civil en el campo de la educación con el fin de que dicha colaboración conduzca a la mejor realización posible del derecho a la educación.

Amelia Suárez Picazo

Oral statement during the Interactive Dialogue with the Special Rapporteur on the Right to Education

Yesterday in the UNOG during the 41st Human Rights Council there was held the interactive dialogue with the Special Rapporteur on the Right to Education. The aim of the report was to talk about the implementation of the right to education in the context of growth of private actors. OIDEL has participated in the debate with the aim to recall the important role of non-profit non-governamental actors in the realization of the right to education.

Here you have the oral statement we delivered:

 

On the behalf of 5 NGOs, we thank the Special Rapporteur for preparing her report on “The implementation of the right to education and Sustainable Development Goal 4 in the context of growth of private actors in education”. We acknowledge the importance of considering the phenomenon of privatization from a human rights perspective.
First, we welcome the report’s emphasis on the obligations placed upon states to protect and promote freedom of education, which includes, inter alia, the prior right of parents to choose an institution for their child other than the one provided by public authorities, as stated in article 26.3 of the Universal Declaration of Human Rights.

Second, we commend the Special Rapporteur for drawing attention to the Sustainable Development Goals for 2030 throughout the report; in particular, Goal 17, which encourages public-private partnerships among other forms of funding in the field of education. Former Special Rapporteur Kishore Singh had spoken about the good practice of conciertos económicos in Spain in this regard (A/HRC/29/30). Further discussion on similar innovations that utilize such partnerships as a tool to overcome the challenges of privatization would be most welcome.
Moreover, we believe that a plural educational system must reflect diversity in order to ensure the cultural dimension of the right to education. However, the guarantee of this right depends on non-governmental schools and educators having access to public funding. Problematically, the report claims that the funding of non-governmental non-profit schools must be a time-bound measure. More still, the report has caused uncertainty regarding the obligation on states to fund non-governmental schools internationally by introducing a set of criteria for states to consider when making supportive financial commitments. It is suggested that the contributions should only be given to non-governmental entities where governmental options do not exist.
If such a view is to be taken, then the specific educational needs of minority religious and indigenous groups, who wish to pursue educational options within their specific cultural context, may be ignored. According to these criteria the State must prove that public-private partnerships is “the only effective option to advance the realization of the right to education” in order to fund private instructional educational institutions. We will appreciate clarification from the Special Rapporteur in order to secure support for non-profit educational actors, to prevent discrimination and to ensure that nobody is left behind in attaining the right to education for all.

 

Ignasi Grau

 

 

Alarms against freedom of education in Sweden:

After the elections in September 2018, there were difficulties to form a new government. Finally, in January, a new government was formed, the Social Democrats and the Green Party, along with the Liberal and Center Parties, came together to form a minority government. The agreement they created is called the “January Agreement”, which includes a proposition to no longer allow new religious schools in Sweden. It has gone so far as Social Democratic ministers, including the current Minister of Education has stated that they are going to ban all religious schools, including pre-existing schools.

The call for a ban on religious schools is based on a claim that they carry out religious oppression and are bad for the integration of the students, but this claim has no current factual basis. A commissioner is currently examining “confessional elements in the educational system”.  The goal of this report is to “propose a definition of ‘confessional elements’, examine international conventions related to confessional elements in education, and analyze the advantages and disadvantages of confessional elements to determine whether there is a need for specific requirements for owners of religious schools”. The report is due to the government by May 31, but government officials seem to have already made up their minds on banning religious schools before the report has been reviewed and without any factual reasoning. Swedish citizens are calling for their government to pause and wait for the commissioner’s report before making a final decision.

This situation is critical; if this finally happens it can bring a country that has been respectful with religious minorities and freedom of education to ban some of the fundamental freedoms. We will keep you informed.

 

Natalia Baigorri

Colloque Paris 1 Panthéon-Sorbonne. « L’éducation : un droit culturel » Repenser l’éducation au XXIème siècle ?

sorbonne_page_accueil.jpgL’UNESCO travaille actuellement sur une nouvelle version du rapport Faure intitulé « Apprendre à être » (1972) et le rapport Delors (1996) qui  a pour joli titre également : « L’éducation : un trésor est caché dedans ».  Mr le Président connaît parfaitement ces deux ouvrages en tant qu’ancien Directeur à l’UNESCO. Il a poursuivi sur cette intéressante lancée en coordonnant la publication en 2015 de l’ouvrage « Repenser l’éducation ». Il était en effet important d’actualiser la réflexion sur la conceptualisation dans un monde en pleine évolution, diversifié et interconnecté. Georges Haddad affirme l’idée de façon très claire que l’éducation est non seulement un bien public mais encore et surtout un bien commun, qui profite à tous.

La crise du système éducatif ne viendrait-elle pas en effet d’une mauvaise conception de l’éducation ou bien du fait que l’éducation telle qu’elle est conçue et pratiquée ne prendrait pas suffisamment en compte la part culturelle de tout individu ? Il existerait une tendance à concevoir l’enfant comme un être isolé, un individu dont on néglige toute la partie relationnelle de la personne humaine et le détachant de son histoire, de la communauté dans laquelle il est né et a grandi et le monde dans lequel il va être partie prenante ensuite. Or, l’être humain doit être vu dans sa globalité.

Ne nous y trompons pas, regardons l’essentiel.  Comme le disait Kant, « L’éducation est le problème le plus grand et le plus ardu qui nous puisse être proposé. » (Kant , E. 1919, p.46). Lorsque nous parlons d’éducation, nous sommes dans les domaines des droits à être quelqu’un, dans le domaine de l’identité et non seulement des droits à posséder des biens culturels. C’est pour cette raison que Faure (1972)  et Delors (1996) insistent sur l’éducation comme « apprendre à être ».

Le sujet, chaque être humain, n’est pas une identité isolée, une île, il construit son identité par la culture, mode d’être de l’homme. L’être humain, sujet relationnel, « solitaire et solidaire » (Victor Hugo), est un « dedans qui a besoin du dehors » (E. Mounier). Pour cette raison, il faut garantir « à tous les citoyens un accès égal au contexte culturel, aux rapports interpersonnels et aux traditions, dans la mesure où ils sont nécessaires pour leur développement et renforcement de l’identité personnelle » (J. Habermas, 2013).

Dans les locaux de cette magnifique Université de Paris 1 Panthéon – Sorbonne, nous souhaitons réunir un groupe d’experts venant de différents horizons, pour réfléchir ensemble sur la façon dont l’éducation en tant que droit culturel doit s’articuler au sein de sociétés démocratiques et respectueuses des droits de l’homme.

La humillación está en la raíz de muchas guerras

10-11-16 Hearing Mayor Oreja20“La humillación está en la raíz de muchas guerras”. El histórico director de OIDEL, Alfred Fernandez repitió esta frase en varias de sus formaciones y conferencias. Aunque la intuición de esta afirmación de Alfred tenía tintes sugerentes e intuía un hecho muy real, la escucha no reflexionada de esta afirmación llevaba a veces a la conclusión de que era una exageración.

Alfred como lector de Ricoeur tenía en mente la importancia que tenía la narrativa en la constitución de memorias colectivas y en la definición, cuando no categorización de sujetos, en un contexto social (RICOEUR, 1999). En este sentido es interesante observar como estudios sobre la violencia en entornos sociales como la escuela suelen considerar tipos que van más allá de actos puramente físicos; ya que más allá de la violencia con sangre también existe la violencia psicológica o verbal. Autores como Welzer Lang, por ejemplo, al estudiar la violencia en el hogar no se limitan solo a la violencia física, sino que incluye la violencia psicológica – que incluye la humillación, el insulto, el ninguneo o la falta acusación-, la violencia verbal – que incluye el apodo, la ridiculización o la caricatura- y la violencia sexuada (WELZER-LANG, 2007). Tanto la violencia psicológica y verbal a través de la humillación o la burla afectan directamente la identidad ¿Y qué es la identidad? No debemos ningunear la identidad, “la identidad es el rostro de cada persona, que sola o en común se reconoce y se ofrece en el encuentro con el otro. Sin el reconocimiento de este rostro se pierden todas las libertades” (MEYER-BISCH, 1998). La burla, la caricatura, el ninguneo definen, y desfiguran, este rostro sin la posibilidad de que el rostro definido tenga la posibilidad de replicar esta categorización. Detrás de unas risas y el jolgorio el rostro de un sujeto o una comunidad se deforma, y se pude deformar hasta el punto, que en el encuentro con el otro lo que ve uno no es lo mismo que el sujeto ridiculizado. La burla no permite la réplica a la categorización presentada puesto que no pretende ser un diálogo abierto en búsqueda de la verdad, es un formato en el que la idea trasmitida se esconde y protege detrás de una masa de risas. Como me dijo una vez mi madre, “hubo más risas, pero menos sonrisas”. Es fácil observar que el fruto de la violencia en forma de burla, caricatura o el apodo pueden llevar al ninguneo y la deformación de la identidad de la persona burlada viniendo a continuación el insulto, la falsa acusación, y porque no la violencia física. Este patrón que tristemente lo observamos en las aulas bajo el paraguas del bullying conducen inexorablemente a la humillación y frustración de la persona ultrajada.

Este tribalismo lo hemos visto igualmente entre adultos: la humillación de Versalles, la Nakba, son dos ejemplos de una larga lista. No podemos desdeñar la humillación de una comunidad. La humillación de una comunidad, para el ciudadano de pie incluye el ultraje a su familia y con ello a una madre o a un hijo, tocando directamente las tripas y los instintos y, razonable o no, no es de extrañar la reacción de jabalí herido. Es muy complicado lidiar con la humillación, y cuando el ser humano no tiene vías institucionales de diálogo para ser escuchado la violencia es el último altavoz. Por ejemplo, mucha literatura francesa interpretó la violencia de los banlieus parisinos como la única forma de los jóvenes marginados de la sociedad de hacer oír su voz ante el Elíseo en 2005. Un día anoté la siguiente frase de Sartre “Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia” y creo que con el existencialista francés ya puedo dar por explicada la frase de Alfred.

Ignasi Grau
Bibliografía
MEYER-BISCH, P. (1998). Journée de débat Général – Droit à l’éducation. Logiques du droit à l’éducation au sein des droits culturels (pág. 2). Genève: Comité des droits économiques, sociaux et culturels.
RICOEUR, P. (1999). Historía y narratividad. Barcelona: Paidós.
WELZER-LANG, D. (2007). La violencia doméstica a través de 60 preguntas y 59 respuestas. Alianza Editorial.

 

“L’éducation est l’instrument de l’auto-donation du sens”

close up of woman working

 

Alfred Fernandez disait souvent que l’éducation est l’instrument de l’auto-donation du sens. Nous pouvons observer cette affirmation dans plusieurs de ses ouvrages ainsi comme dans l’introduction de « l’Indice de Liberté d’Enseignement » (FERNANDEZ & GRAU, 2016).

Dans un article publié dans le livre « Le dû à tout homme. Situation et défis du système international de protection des droits de l’homme » Alfred approfondis sur ce concept. Dans cet article Alfred mentionnait que l’éducation est avant tout un droit culturel, car la personne qui est à la fois « mémoire » et « projet à réaliser »  se développe dans un milieu culturel.  Dans ce sens, l’éducation est l’un des moyens essentiels de la construction de la propre identité, qui permet à la personne de se construire à travers le lien entre son histoire et son projet personnel. Cette idée fut transmise aussi dans l’article 6 de la Déclaration de Fribourg sur les droits culturels : « Dans le cadre général du droit à l’éducation, toute personne, seule ou en commun, a droit, tout au long de son existence, à une éducation et à une formation qui, en répondant à ses besoins éducatifs fondamentaux, contribuent au libre et plein développement de son identité culturelle dans le respect des droits d’autrui et de la diversité culturelle ».

Alfred continuait ainsi « Il est indispensable de me permettre de devenir ce que je veux/dois être, de choisir mes appartenances, de chercher mon sens-on pourrait ainsi dire que le droit à l’éducation est en fin de compte, un droit au sens. Mais la recherche de mon sens doit se faire dans le cadre d’une société pluraliste. Il est nécessaire d’intégrer dans l’éducation un enseignement théorique et pratique au respect de la différence et de la diversité. C’est ce qu’on peut appeler une éducation à la tolérance. Enfin, pour être capable de comprendre le différent, sans l’assimiler ni le rejeter, il faut également une éducation à l’universel explicite, aux valeurs qui par-delà les différences sont communes à la condition humaine. Ces valeurs représentées par les droits de l’homme doivent être enracinées dans les différentes cultures pour faire de l’éducation un tout cohérent ».

Pour la réalisation du droit à l’éducation, Alfred mentionnait à Habermass quand il parlait de l’importance de garantir « à tous les citoyens un accès égal aux contextes culturels, aux rapports interpersonnels et aux traditions dans la mesure où ils sont nécessaires pour leur développement et renforcement de l’identité personnelle » (HABERMASS, 2003, p. 12).

Dans ce sens Alfred pensait l’école comme une « structure de sens » essentielle, qui doit répondre au « pourquoi » et ne pas se limiter au « comment ». L’école doit permettre de structurer la personnalité de l’élève et ne peut être un lieu seulement de connaissances purement instrumentales. Alfred souligne que l’école est « avant tout un lieu de formation éthique et l’éthique s’accommode mal de la neutralité ».

Le Comité de droits économiques, sociaux et culturels avertit aussi sur l’importance de l’approche culturelle du droit à l’éducation afin que les personnes et les communautés peuvent jouir de ces valeurs, religion, traditions, langues, coutumes et autres valeurs culturelles  (Comité des droits économiques, sociaux et culturels, 2009). Cette dimension culturelle de l’éducation est la dimension qui permet à chaque être humain la construction de son identité.

Pour savoir plus sur la vision d’Alfred Fernandez sur l’éducation comme instrument d’auto-donation de sens vous pouvez trouver l’ouvrage entier dans ce lien.

Ignasi Grau

Bibliographie

Comité des droits économiques, sociaux et culturels. (2009). Observation générale no 21. Droit de chacun de participer à la vie culturelle (art. 15, par. 1 a) . Genève: OHCHR.

FERNANDEZ, A., & GRAU, I. (2016). Indice de Liberté d’Enseignement – Rapport 2016 sur les Libertés éducatives. Genève: OIDEL – Novae Terrae.

HABERMASS, J. (2003). De la tolerancia religiosa a los derechos culturales. Claves de la razón práctica n°129 , 4-13.