High-level segment del 43º session del Consejo de Derechos Humanos ¿Qué es y qué se ha dicho sobre educación?

El pasado 24 de febrero de 2020, se inauguró la 43º sesión del Consejo de Derechos Humanos (24 de febrero – 20 de marzo). Primera sesión del año 2020, está primera sesión se caracteriza por celebrarse en ella el “High-level segment” en el cual durante 3 días pasan por el Consejo de Derechos Humanos más de 100 representantes – incluyendo jefes de estado y ministros de exteriores- de diferentes países para presentar ante el Consejo la situación de derechos humanos en su país, sus esfuerzos nacionales, la importancia de la cooperación internacional para paliar los desafíos actuales, y las perspectivas y retos de futuro.

 

Este importante evento fue inaugurado por la Señora Elisabeth Tichy-Fisslberger, Presidenta del Consejo de Derechos Humanos; el Señor Tijjani Muhammad-Bande, Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas; el Señor Antonio Guterres, Secretario General; la Señora Bachelet, Alta Comisionada de Derechos Humanos; y el Señor Ignazio Cassis, Jefe del Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza; quienes dieron el discurso de bienvenida y resaltaron la importancia de diversos temas de interés internacional, entre ellos, la educación.

 

El Secretario General Antonio Guterres informó a los presentes que para que las personas puedan reclamar sus derechos y se cumpla el núcleo de la agenda 2030 de no dejar a nadie atrás, es esencial garantizar una educación para todos, especialmente para las niñas, así como sacar a las personas de la pobreza extrema, garantizar su atención medica universal y permitir que todos tenga acceso a las mismas oportunidades y opciones.

 

La Señora Bachelet, coincidió con lo dicho por el Secretario General, indicando que la mejor manera de paliar el panorama político turbulento que se está viviendo, es mediante la promoción del acceso a la educación, de la atención médica, de la protección social universal y de una vida digna.

 

Posteriormente el Presidente de la Asamblea General, Tijjani Muhammad-Bande, quien le dedico una amplia parte de su discurso a los derechos del niño y al derecho a la educación, hizo mención al informe del Instituto de Estadística de la UNESCO, donde se resaltó que hay cerca de 258 millones de niños, adolescentes y jóvenes que no van a la escuela en todo el mundo. Para paliar esta situación, el Presidente de la Asamblea General, apuntó la necesidad de generar alianzas que ayuden a abordar la crisis de aprendizaje y lograr mayores niveles de acceso a la educación y no abandono de las escuelas. Resaltó a su vez la importancia de asistir al colegio, siendo este el que capacita a los niños a alcanzar su máximo potencial y es el motor que les saca de la pobreza y, en general, les prepara para una mejor vida adulta.

 

Como se ha podido observar, la educación se tiene como un factor esencial para permitir el acceso al resto de derechos humanos. Es como indicó Alfred Fernández, un instrumento de auto-donación de sentido, el lugar del “aprender a ser”, es un derecho transversal que se debe proteger y promocionar, y de esta manera, se logrará un beneficio a nivel social, económico e individual, como así indicó la Señora Bachelet.

 

Camila Garcia

 

(UPDATE) The threat against the existence of faith-based schools in Sweden continues: The UPR and the Parliament Report

As we said in a previous article in Sweden a debate on educational pluralism has taken place in the Parliament since the last elections with to ban faith-based schools. Although the debate still is ongoing certain constraints have already been approved.

This situation is shocking in a state that traditionally last years has shown an openness towards religious pluralism and educational pluralism. The international community has been surprised by this debate and therefore there have been already some reactions. Two weeks ago there was the UPR of Sweden. The Universal Periodic Review (UPR) is a unique process which involves a review of the human rights records of all UN Member States. OIDEL, together with other NGOs, submitted a document pointing to the threats of the potential new legislation against human rights. In this regard, some countries raised the question of the convenience of these legislative initiatives and some recommendations were made. The most critical recommendations against the situation of Sweden were made by the Solomon Islands which pointed:

Review the proposed legislative ban on faith-based private schools” and “Recognize that the State has no legitimate authority under international law to mandatorily prescribe conventional education for all children, that individuals have the right to seek alternative forms of education, and that the prohibition and criminalisation of home education is a violation of international human rights law”.[1]

Internally, in Sweden on the 8th of January, there was the presentation of the official report produced by a Commission appointed by that was Parliament on the consequences of the new legislation on confessional schools. We can withdraw some conclusions.

One first and brief conclusion is that the report acknowledges that in any of the compared countries (Norway, Denmark, Finland, France and Germany) there is any legislation that does not allow faith schools.

The second important conclusion is that this initiative is frontally contrary to the Human Rights Obligations of Sweden. The report recalls that Sweden has signed the Convention on the Rights of the Child (CRCh) which includes the child’s right to comprehensive education as well as the right to religious and cultural identity.

The document also points that according to the European Convention of Human Rights the right to exercise their religion applies also to non-governmental schools. It remarks that “inter alia under the EU law, there is a right to establish and operate private schools. (…) it is not possible to prohibit certain natural or legal persons from being considered for approval as managers of independent preschools or schools (…). If (…) persons with a religious basis were denied consideration for approval as managers of (…) schools (…), this might run the risk of constituting discrimination under the European Convention on Human Rights”. The document points how the new legislative proposals can be against obligations accepted by Sweden on the field of human rights concretely on freedom of religion and free right of establishment.

The Commission points that a way to ensure that faith-based schools are compatible with the Swedish society is by introducing a democratic condition to approve the existence of a school. The Commission says that an individual shall not be granted approval as a manager for an activity concerning education if there is a particular reason to believe that this person or persons are engaged in violence or improperly violate human rights, if they discriminate, if they engage in abusive treatment of children, if they undermine the principle of the best interest of the child or if they undermine the democratic system of government.  [2]

The main reaction after the presentation of the report is that the different legislative initiatives in this regard will not make it through the European Court. Nevertheless, the Minister of Education has said that still, this report gives a good foundation for a law to stop new religious schools.

Ignasi Grau

[1] Human Rights Council – Working Group on the Universal Periodic Review Thirty-fifth session (20–31 January 2020) Draft report of the Working Group on the Universal Periodic Review : Sweden, A/HRC/WG.6/35/L.9

[2] Statens Offentliga Utredningar (2019) Nya regler för skolor med konfessionell inriktning – Betänkande av Utredningen om konfessionella inslag i skolväsendet. Available at : https://www.regeringen.se/48d7d1/contentassets/29992645492d4d608d004e9fc02968f5/nya-regler-for-skolor-med-konfessionell-inriktning-sou-201964?noaccount=true

Pequeña reflexión sobre el “pin parental” o el “opt out from school”

pexels-photo-1148998.jpeg

Uno de los debates que existen desde que la educación se convierte en un derecho es lo que en la tradición anglosajona se ha denominado “opt out from school” y lo que en España ha recibido el nombre de “Pin Parental”. Se trata de un debate complejo, global y que hay que mirar caso por caso. No obstante, para dar pistas sobre cómo enfocar dicho debate, resulta oportuno dar varias nociones sobre los planteamientos del mismo desde una perspectiva de derechos humanos y desde una perspectiva teórica.

Tradicionalmente, este debate se presenta como una colisión entre una educación que permita “el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos” (Art. 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y art. 13.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) y el “derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos (por parte de los padres)” (Art. 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y art. 13.3 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). Este derecho preferente a escoger el tipo de educación por parte de los padres busca que “(los) hijos o pupilos reciban la educación religiosa o moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones (de los padres)”. La conexión entre la libertad de enseñanza y la libertad religiosa es obvia, tal y como se desprende del artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos relativo a la libertad religiosa en el cual “Los Estados Partes (…) (se) comprometen a respetar la libertad de los padres (…) para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.” En este mismo sentido, se ha manifestado el Comité de Derechos Humanos en la Observación General No. 22 sobre la Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión[1].

La Declaración de Derechos Humanos no pretendía ser un documento comprensivo y exhaustivo, sino un documento de puesta en común y plural, que pudiera ser aceptado por múltiples perspectivas tanto filosóficas como religiosas. La presencia pluralista entre sus redactores lo atestigua. Tal y como advirtió Maritain[2], “estamos de acuerdo sobre los derechos, pero sobre las condiciones nadie pregunta por qué”[3]. Es difícil entonces pensar que “el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos” tengan un contenido tan exhaustivo y comprensivo como algunos pretenden. Sería imposible que un contenido tan exhaustivo fuera aceptable para personas razonables con distintas concepciones de la vida como humanistas, cristianos, musulmanes, ateos, liberales y comunistas puedan aceptar.

A menudo la forma en que se focaliza este “fortalecimiento del respeto a los derechos humanos” se entiende de distintas maneras, y creo, que este es uno de los núcleos de la presente discusión.

Por un lado, teóricos como Amy Gutmann[4] advierten que el principal objetivo de lo que denominan educación cívica debe ser la deliberación racional entre distintos estilos de vida[5]. Gutmann defiende que los niños deberían ser sometidos a los distintos modelos de vida buena con un doble objetivo, que, una vez llegados a la vida adulta, puedan escoger el que más les convenga, y que conozcan los modelos de vida buena (de los otros). Así las cosas, cabe señalar la autonomía como valor principal de este primer modelo.

Por otro lado, tenemos a un grupo de pensadores, entre los que figuran Arneson y Shapiro, que proponen un segundo modelo cuyo contenido es menos ambicioso y pretende informar a los ciudadanos sobre sus derechos y obligaciones, y asegurar que puedan ejercer la ciudadanía en un mundo plural[6].

El problema de la primera concepción es doble. Por un lado, en un mundo plural es fácticamente imposible que se dé una visión completa de todos los modelos de vida buena, por lo que algunos modelos serían dejados de lado y otros serían ninguneados o pobremente tratados. Asimismo, la concepción antropológica del ser humano tras esta concepción es controvertida puesto que entiende al ser humano como un ente aislado que debe enfrentarse en la entrada a la vida adulta con distintos modelos buenos, sin tener en cuenta el peso de las circunstancias. El ser humano es más complejo que esta realidad. Es un ser social, que se relaciona, “un adentro que necesita un afuera”[7]. No es de extrañar que una educación que pueda ser contraria a valores razonables de una familia o de una comunidad encuentre resistencia por parte de los padres e incluso de ciertos estudiantes que se ven obligados a escoger entre el modelo de vida buena de la familia y los modelos de vida buena propuestos por el estado. El segundo modelo de educación cívica tiene menos obsesión con la autonomía del niño y busca sobre todo la enseñanza de normas compartidas por todos los ciudadanos razonables, con el objetivo de asegurar una convivencia pacífica en un mundo plural.
El “opt out” es la consecuencia de enseñar a los niños una educación contraria a la que se da en el hogar. No obstante, es importante tener en cuenta que, dependiendo del modelo de educación cívica y de derechos humanos vigente, la objeción de los progenitores puede estar más o menos justificada. Decíamos al principio que el debate que aquí nos ocupa nace del conflicto entre el reconocimiento del derecho de los padres y una educación en derechos humanos, que permita el desarrollo de la personalidad. El papel de las autoridades competentes no es sencillo en estas circunstancias, pero desde una perspectiva de derechos humanos parece que éste debe procurar una educación cívica o en derechos humanos, que pueda ser aceptada por la gran mayoría de ciudadanos razonables y compatible con el respeto a la educación moral y religiosa de los progenitores, admitiendo ciertas cláusulas para que los hijos no tengan la obligación de seguir determinadas clases cuando esto no sea aceptable[8].

El diseño de políticas educativas no puede ser un conflicto constante entre las autoridades civiles y los progenitores, sino un diálogo que considere ambas partes con sus derechos, en pro de conseguir el interés superior del menor y una realización holística del derecho a la educación.

Ignasi Grau

[1] Observación General No. 22, Comentarios generales adoptados por el Comité de los Derechos Humanos, Artículo 18 – Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, 48º período de sesiones, U.N. Doc. HRI/GEN/1/Rev.7 at 179 (1993)

[2] Jacques Maritain, filosófo francés.

[3] GLENDON, Mary Ann (2001) A World made new. Eleanor Roosevelt and the Universal Declaration of Human Rights Random House (p.77)

[4] Amy Gutmann es la octava presidenta de la Universidad de Pensilvania. Graduada en teórica política, es además autora de 16 libros, y profesora universitaria. Pertenece a la corriente de Christopher H. Browne, distinguido profesor de Ciencias Políticas en la escuela de Artes y Ciencias de la Universidad de Pensilvania y  profesor de comunicación en la Escuela de Comunicación Annenberg, con citas de facultad secundaria en filosofía en la Escuela de Artes y Ciencias y la Escuela de Licenciado de Educación. Fuente de información: Wikipedia

[5] Gutmann, A. (1987, revised 1999) Democratic Education. Michigan Law Review, 86(6).

[6] Arneson, R. J. & Shapiro I., (1996) Democratic Autonomy and Religious Freedom: A critique of Wisconsin v. Yoder. Nomos, 38, Political Order

[7] Mounier, E. (1946) Traité du caractère. Divers – Essais.

[8] Nations Unis, Rapport de la Rapporteuse Spéciale sur le Droit à l’Education, Katarina Tomasevksi  (2004) Rapport de la rapporteuse spécial : Le droit à l’éducation E/CN.4/2004/45, disponible sur : https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G04/103/29/PDF/G0410329.pdf?OpenElement

 

 

 

Oral statement for the 2019 Social Forum

Yesterday took place the first day of the 2019 Social Forum. This forum took place on the 30th Anniversary year of the Convention on the Rights of the Child, and at a time that youth has become a priority for the United Nations. OIDEL not just followed the Forum, but we are going to co-sponsor a side-event and also we have done an oral statement during the panel “Reaching those being left behind and defending the right to education”.

Below you can find our Oral Statement recalling the freedom and the cultural approach of the right to education and its importance to enhance the rights of those left behind:

The title of this panel is reaching those being left behind and defending the right to education. I want to thank all the panellists for their magnificent presentations and I, as representative of OIDEL, would like to make a few commentaries.

No-one can deny the importance of the provision approach of the right to education to reach those left behind. An increase in the budgets to have better facilities, to prepare better professionals, to have access to better materials, and to ensure that all children have access to education is crucial. Nevertheless, focusing only on the provision approach of this right would be too narrow. We are focusing here on the rights of the children, and children are not numbers. They are human beings rooted in a culture, living in a community, cohabiting with a family with a particular language and with their own convictions. It is not enough to provide a good public educational system for all. Education shall be directed to the “to the full development of the human personality (art. 13.1 ICESCR, art.26.2 UDHR)” and to ensure this human rights approach it is important that this education fully respect the cultural identity of these children as it is stated in the Universal Declaration on Cultural Diversity.

The world in which we live is becoming more plural and it is rapidly changing. It is becoming more and more difficult to a unique school model to acknowledge the pluralism of the world, and at the same time meet the rapidly changing needs and circumstances of this world. We have to start thinking seriously if the vertical model state school – citizen is what is in the best interest of the child, especially those in disadvantage situations. Even, the UNESCO document “Rethinking Education: Towards a global common good?” evokes the need to think of a paradigm that overcomes the notion of education as a public good. On this regard and specially in a context of privatization, as the former two special rapporteurs have said to guarantee the right to education we have to start thinking the role of the state not as the only education provider, but as the guarantor and regulator(par. 54) (SINGH, 2014)(BOLLY, 2017, par.59). We consider that two pillars are important on this context. First, focus on the importance of human rights education in order to strengthen the unity among citizens in a plural world. Second, governments not only should they be ensuring a high quality public education, but also supporting and enabling the existence of compulsory education in non-governmental schools of whatever legitimate pedagogical option to satisfy the human right to education.

On this context, we have to acknowledge a new threat. The progressive loss of the human rights perspective in the educational landscape due to new commercialisation approaches. It is clear that the entrance of for-profit actors can suppose a threat at multiple levels, including the final goal of education. On this regard, the state has to play the role of guarantor we mentioned before. Nevertheless, on this context, it is important that we do not threat all the non-state actors similarly. It would not be fair to legally treat a faith-based school in an area of conflict, as an institution owned by an investment fund in a developing area. It would not be fair to treat an NGO or a civil society organisation focused on the provision of the right to education, as an institution whose main aim is to make profit. An unfair approach to this problem not only will leave actors that are part of the solution in demining situation, but also might affect the freedom and cultural approach of the right to education by limiting the freedom of parents and communities to choose the education that they want for their children.

You can see the whole panel in the following link.

Ignasi Grau

  • Nations Unis, Rapport de la Rapporteuse Spéciale sur le Droit à l’Education, K. BOLLY (2017) Rapport de la rapporteuse spécial : Le droit à l’éducation, A/72/496, disponible sur : https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N17/303/25/PDF/N1730325.pdf?OpenElement
  • UNESCO (2015) Repenser l’éducation? UNESCO, Paris
  • SINGH, K. (2014). Report of the Special Rapporteur on the right to education, “Privatization and the right to education”. Genève – New York: Assemblée générale – Nations Unis.

 

 

 

A sentence of the Spanish Constitutional court recognizes that public funding of compulsory education in non-governmental schools with legitimate pedagogical options, is a constitutional duty to guarantee the freedom of approach of the right to education :

On April 10th of last year, the Spanish Constitutional Court of Spain in its judgment 31/2018 resolved a conflict on the funding of single sex schools that shed some light on the obligations of the state regarding public funding for non-governmental schools. About single sex schools the sentence mention that “the system of single-sex education is a pedagogical option which cannot be deemed as discriminatory. Therefore, it can be a part of the right of any private or non-governmental school to establish its own character”. About the particular character of a school the sentence continues saying that this ethos “can be considered to a great extent (…) the point of convergence that makes possible the exercise of the right of creation of educational institutions and the right of parents to choose the kind of education that they wish for their children, putting in connection educational supply and demand”.

Concerning the funding for these schools it says that the “public authorities shall give aid to teaching establishments which meet the requirements to be laid down by the law”. Moreover, recalling that basic education is compulsory and free by the Constitution the Court concludes that “it is incumbent upon the public authorities to promote conditions which ensure that the freedom and equality of individuals and of the groups to which they belong may be real and effective, to remove the obstacles which prevent or hinder their full enjoyment, and to facilitate the participation of all citizens in political, economic, cultural and social life”. The sentence continues “This constitutionally guaranteed free education cannot refer exclusively to the governmental or public school, denying it all private or non-governmental schools, since this would imply the compulsory nature of such a governmental education, at least at the basic level, preventing the real possibility to choose the basic education in any private centre. This would cut from the root not only the right of parents to choose a teaching centre, but also the right to create teaching centres enshrined in Article 27.6 of the Spanish Constitution (The right of individuals and legal entities to set up educational centres is recognised, provided they respect Constitutional principles). In this sense, public funding of private schools is at the service of the provision content enshrined in art. 27.4 of the Spanish Constitution (Elementary education is compulsory and free).“

From a Human Rights perspective we can celebrate this sentence for many reasons. First, because it considers the article 26 of the Universal Declaration of Human Rights from a holistic perspective without dividing the freedom approach and the provision approach of the right to education. Second, and as a consequence of the first reason, because it considers the freedom approach of the right to education as something that goes beyond a mere liberty. Third, because its multiple references to international instruments such as the UNESCO Convention against Discrimination in Education, the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights and the General Comment n°13 on the Right to Education.

Here you have the link to the entire sentence: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2018-6823

Ignasi Grau

 

Debate in the Human Rights Council on privatization and the role of non-governamental schools

The Interactive Dialogue with the Special Rapporteur on the Right to Education took place on July 26th and 27th during the 41th session of Human Rights Council in Geneva.

In this session, the Special Rapporteur’s report on the right to education and in particular on the increase of private actors’ s participation on the field of education had been discussed.

In this regard, we at OIDEL were concerned about the possible interpretation that states could face significant limitations in their relationship with schools in the private sector, in particular about the ways of funding non-governmental schools. These doubts were first communicated to the Special Rapporteur in private in order for the latter to clarify some points that could be problematic from a Human Rights perspective.

During the debate, the Special Rapporteur made a brief introduction remembering the state’s obligation to guarantee access to public, free and quality education for everyone. This aim is stated in goal number 4 of the 2030 Agenda.

Furthermore, Ms. Bally Barry showed her concerns about the increase of private actors in the field of education. In this sense, she insisted on the fact that states have to establish a framework to regulate the participation of these private actors. She also highlighted that her recommendations are inspired by the Abidjan Principles.

Even if states have to give priority to funding public education, the Special Rapporteur recalled that this obligation cannot imply the violation of the parent’s right to choose for their children other different schools from the ones offered by the state. The state has to respect this freedom and has to guarantee the right to create new non-governmental schools by civil society. The Special Rapporteur stressed the importance of this freedom in order to ensure protection of religious, philosophical and pedagogical beliefs of parents. 

After the introduction, delegations of different states intervened. Many of them thanked the Special Rapporteur for her work and they informed about the current situation of the right to education in their own countries. Also, many of them emphasized the use of public-private partnerships as a way of supporting education of children by the non-governmental institutions, in order to offer a better educational system overall.

Moreover, many delegations asked for examples of best practices on how states can form the most effective public-private partnerships while adhering to human rights principles.

After these interventions, NGO’s and members of the civil society had been given the floor. Director Ignasi Grau spoke for OIDEL and also on behalf of several other NGO’s.

In the oral statement, after thanking the Special Rapporteur for her work, OIDEL reclaimed some clarifications. In particular, OIDEL insisted on the importance of the role of non-governmental schools in order to achieve a pluralistic educational system and in order to protect the rights of minorities. Some elements of the report have to be clarified so they will not be misinterpreted as limiting the right to education and the freedom to choose. You can read the oral statement of OIDEL in this link.

The debate concluded with a summary statement of the special rapporteur. She acknowledged the important role of non-governmental and non-profit schools, especially in those places where the states do not have the resources to fulfil their obligations. In particular, Ms. Bolly Barry praised the strategies developed by countries such as France  (with institutions as “l’école sous contrat”) or Tunisia where public-private partnerships have been launched, contributing to offer higher quality education. 

It’s vitally important to underline the distinction made by the special rapporteur to close the debate. Ms. Bolly Barry clarified that, when she mentions private actors whose practices imply a threat to right to education, she exclusively refers to private mercantilists and the for-profit sector – not civil society’s schools, including religious schools. This way, the special rapporteur affirmed the importance of state support for civil society in the field of education in order to achieve the best posible realization of the right to education. 

 

Amelia Suárez Picazo

 

 

 

 

Debate sobre la privatización y el rol de las escuelas no-gubernamentales en el Consejo de Derechos Humanos

Los días 26 y 27 de junio ha tenido lugar el diálogo interactivo con la relatora especial sobre el derecho a la educación en el marco de la 41a sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.

En dicha sesión, se ha debatido y comentado el informe escrito por la Relatora Especial sobre el derecho a la educación Ms. Bolly Barry en relación al incremento de la participación de actores privados.

En relación con el informe, en OIDEL surgieron ciertas preocupaciones sobre la posible interpretación que podría hacerse por parte de los estados, en concreto en lo relativo a las formas de financiación de las escuelas no gubernamentales. Estas dudas se manifestaron primero en privado a la Relatora Especial, con el objetivo de que ésta última aclarase durante el diálogo ciertos puntos que podrían resultar problemáticos desde una perspectiva de derechos humanos.

Durante el desarrollo de la sesión, la relatora especial ha realizado una breve introducción recordando la obligación de los estados de garantizar el acceso de todos a una educación pública, gratuita y de calidad. Dicho deber se recoge en el objetivo 4 de la Agenda 2030.

Además, Ms. Bally Borry ha mostrado su preocupación por el fuerte incremento de los actores privados en el sector educativo. En este sentido, ha insistido en la necesidad de que los estados establezcan un marco regulatorio para la actividad de los actores privados en el ámbito educativo y ha recalcado que las recomendaciones de su escrito se inspiran en los Principios de Abidján.

A pesar de insistir en que los estados deben priorizar la financiación de la educación pública, la relatora especial ha recordado que esta obligación no puede obviar el derecho de los padres a elegir centros escolares no gubernamentales para sus hijos. El estado debe respetar dicha libertad de elección, así como garantizar el derecho a crear nuevos colegios no gubernamentales por parte de la sociedad civil. La relatora ha hecho hincapié en la importancia de esta libertad sobre todo para garantizar la protección de las convicciones religiosas, pedagógicas y filosóficas de los padres. Según la relatora, existen actores privados que pueden ofrecer otras vías de educación, pero deben ser regulados por los estados para que esto no acentúe las desigualdades.

Tras su introducción, han intervenido las delegaciones de los distintos estados. Numerosos países han agradecido el trabajo realizado por la relatora y han informado sobre la actual situación del derecho a la educación en sus respectivos estados. Muchos de ellos han recalcado el uso de alianzas público-privadas en sus territorios como forma de apoyo al estado por parte del sector no-gubernamental, con el fin de ofrecer un mejor sistema educativo.

Además, son muchas las delegaciones que han solicitado a la relatora especial que exponga ejemplos de buenas prácticas de colaboración entre el estado y el sector privado.

Tras estas intervenciones, se ha dado la palabra a las ONG’s y miembros de la sociedad civil. OIDEL ha sido la primera ONG en intervenir, en nombre propio y en el de otras ONG.

En su declaración, después de agradecer a la relatora especial su trabajo, OIDEL ha solicitado que clarifique los puntos más controvertidos. En particular, OIDEL ha insistido sobre la importancia del papel de las escuelas no gubernamentales a la hora de garantizar un sistema educativo plural que refleje la diversidad cultural y proteja los derechos de las minorías. Varios elementos del informe deben esclarecerse para evitar que se interpreten erróneamente y contribuyan paradójicamente a limitar el derecho y libertad de educación. Adjuntamos la declaración oral completa de nuestro director Ignasi Grau.

La sesión ha concluido con una última intervención de la relatora especial. Ésta ha reconocido en su conclusión el importante papel que juegan las escuelas no-gubernamentales y no lucrativas, sobre todo en aquellos lugares en los que el estado no dispone de medios para cumplir con su obligación de garantizar el acceso de todos a la educación. En concreto, Ms. Bolly Barry ha alabado las estrategias desarrolladas por países como Francia (con instituciones como l’école sous contrat) o Túnez donde se han puesto en marcha alianzas público-privadas que han contribuido a ofrecer una educación de mayor calidad.

Es de vital importancia recalcar la clara distinción hecha por la relatora para cerrar el debate. Ms. Bolly Barry ha aclarado que, cuando menciona a los actores privados cuyas prácticas pueden implicar un riesgo para el derecho a la educación, se refiere exclusivamente al sector privado mercantilista con fin lucrativo y no a los colegios privados de la sociedad civil como los colegios religiosos. De esta forma, la relatora especial ha recordado la importancia de que el estado apoye a la sociedad civil en el campo de la educación con el fin de que dicha colaboración conduzca a la mejor realización posible del derecho a la educación.

Amelia Suárez Picazo